Friday, June 12, 2020

El imposible amor: la esponja y las paralelas







DOS POEMAS METAFÍSICOS.

Dos miradas del imposible amor: la imposible esponja y el dulce amado centro y los verdaderos paralelos que aunque infinitos nunca llegan a juntarse

FRANCISCO DE ALDANA  (1537-1578)
 [XVIII]
"¿Cuál es la causa, mi Damón, que estando
en la lucha de amor juntos, trabados,
con lenguas, brazos, pies y encadenados
cual vid entre el jazmín se va enredando,

y que el vital aliento ambos tomando
en nuestros labios, de chupar cansados,
en medio a tanto bien somos forzados
llorar y sospirar de cuando en cuando?"

"Amor, mi Filis bella, que allá dentro
nuestras almas juntó, quiere en su fragua
los cuerpos ajuntar también, tan fuerte

que no pudiendo, como esponja el agua,
pasar del alma al dulce amado centro,
llora el velo mortal su avara suerte."













DEFINICIÓN DEL AMOR
Andrew Marvell  (1621-‎1678)


Mi amor es de tan singular cuna
como corresponde a algo extraño y sublime;
fue engendrado por la desesperación
en la entraña de lo imposible.

Solamente la magnánima desesperación
podría mostrarme algo tan divino
donde la débil esperanza nunca habría podido volar,
sino vanamente batir sus alas de oropel.

Y sin embargo podría haber llegado
a donde mi alma se proponía,
pero el destino me separaba de ello
con pesadas barras de hierro.

El hado ve con ojos celosos
dos amores perfectos y no permite que se unan;
su unión sería su ruina
y destrucción de su tiránico poder.

Y por lo tanto sus decretos inflexibles
nos han situado tan distantes como los polos,
(aunque todo el mundo del amor gire a nuestro alrededor)
y no podamos abrazarnos;

A menos que el vertiginoso cielo se derrumbe,
y la tierra sufra un nuevo seísmo;
y el mundo entero sea amontonado en un planisferio
para unirnos a nosotros.

Como las líneas, los amores oblicuos
pueden cruzarse en cualquier ángulo;
pero los nuestros, tan verdaderamente paralelos,
aunque infinitos, nunca podrán unirse.

Así pues, el amor que nos ata,
pero la suerte tan envidiosamente nos prohíbe,
en la conjunción de las mentes
y la oposición de las estrellas.



THE DEFINITION OF LOVE.

My love is of a birth as rare
As ’tis for object strange and high;
It was begotten by Despair
Upon Impossibility.

Magnanimous Despair alone
Could show me so divine a thing
Where feeble Hope could ne’er have flown,
But vainly flapp’d its tinsel wing.

And yet I quickly might arrive
Where my extended soul is fixt,
But Fate does iron wedges drive,
And always crowds itself betwixt.

For Fate with jealous eye does see
Two perfect loves, nor lets them close;
Their union would her ruin be,
And her tyrannic pow’r depose.

And therefore her decrees of steel
Us as the distant poles have plac’d,
(Though love’s whole world on us doth wheel)
Not by themselves to be embrac’d;

Unless the giddy heaven fall,
And earth some new convulsion tear;
And, us to join, the world should all
Be cramp’d into a planisphere.

As lines, so loves oblique may well
Themselves in every angle greet;
But ours so truly parallel,
Though infinite, can never meet.

Therefore the love which us doth bind,
But Fate so enviously debars,
Is the conjunction of the mind,
And opposition of the stars.

Sunday, April 19, 2020

El olor del café



 

180420.- Estamos cenando como dos ermitaños (nos salva el Rioja) y te comento los mensajes que algunos de mis amigos de Facebook han escrito con motivo de una fotografía que he hecho a un bote de Colacao. Hablamos después de Eko, un sucedáneo del café que también se tomaba hace años y yo comento que el café que le traían a mi madre de Portugal (creo que de contrabando) era un café negro, fuerte, con olor a humo de tren y a alquitrán. Del presunto contrabandista tú, mientras te tomas una copita de Oporto, recitas un poema de Curros Enríquez que te sabes de memoria y termina así:

                    Polos gardas fronteiros atrapado,
                              vindo de Portugal,
                    entrou, sobre unha besta esmiolado,
                              o traficante en sal.

Yo en broma digo que ahora todo es Rosalía, que para eso era mujer, hija de un cura, romántica, escribía en gallego y castellano y estaba casada con un estudioso de la cultura gallega. A ella dedicó Curros uno de sus poemas más emotivos:

                    ¡Ay dos que levan na frente unha estrela!
                    ¡Ay dos que levan no bico un cantar!

“Creo -me dices- que yo debo de ser de los pocos que se saben parte de su obra de memoria. Aunque reconozco que escribió poemas en gallego muy buenos y muy malos, igual que en castellano. Lo peor eran esos poemas de encargo. Enríquez estuvo varias veces en La Habana y allí murió, aunque sus restos fueron enterrados en La Coruña. Cuando era un niño y en mi casa hablaban de Curros Enríquez yo pensaba que era andaluz. En Cuba a los andaluces se les llamaba “curros”. Bebes un sorbo del Oporto cuando el reloj nos avisa que son las nueve de la noche. Durante el día ha llovido y la humedad podía cortar. “En La Habana –sigues contándome- había un centro cultural que llevaba el nombre del poeta gallego y los domingos había bailes. Una amiga de mi familia llevaba a su hija Lucita a ver si encontraba novio. Es curioso, añades, que a pesar de que Enríquez era anticlerical, revolucionario y de ideas socialistas la editorial Aguilar publicó un libro con obras suyas escogidas, como hizo con la obra completa de Rosalía. Los dos tomos forman parte de mi colección más querida, entre otras cosas porque han viajado conmigo de Galicia a Madrid, de Madrid a Londres, de Londres a Barcelona y de Barcelona a Brooklyn”.
          Hoy ha sido el primer día que obligatoriamente todos los neoyorquinos hemos tenido que llevar mascarillas. Las cifras de muertos e infectados pierden valor al ver que cada día aumentan llenándonos de angustia. Sabemos que después de que acabe esta guerra todos habremos sido, de una u otra manera, heridos. Habrá un antes y un después y nada será igual.